Qué ver en Grecia: lugares a visitar en Islas Griegas

A causa de la gran diversidad de paisajes e historia que alberga este país, muchas veces nos preguntamos: Qué ver en Grecia?.

Grecia y las islas griegas son mucho más de lo que uno imagina. Fuera lo que fuera lo que atrajo inicialmente al viajero (las soleadas playas o las ruinas), asombra todo lo que este país puede ofrecer. Las islas ofrecen muchas oportunidades para convertirse en un lugar excitante o relajado, según las preferencias del viajero.

En nuestra Ruta a Islas Griegas en velero: Islas Jónicas llegamos a algunos de estos lugares desde el mar como antaño, una gozada. A continuación se muestran algunos de los lugares imprescindibles de visitar en Grecia:

Ciudad de Corfú

que-ver-en-grecia-corfuLa historia de la ciudad de Corfú aparece escrita en las bellas fachadas de sus edificios. Es un lugar construido a escala humana y aún así atesora una notable colección de arquitectura internacional. Un paseo por esta encantadora ciudad permite transitar desde las deterioradas fortalezas bizantinas a los palacios neoclásicos del protectorado británico del s. XIX, pasando por arcadas de estilo parisino, campanarios ortodoxos y los estrechos cañones iluminados por el sol de la antigua ciudad veneciana; herencia de la tumultuosa historia mediterránea. Corfú forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2007.

Playa del Naufragio

que-ver-en-grecia-playa-naufragioEsta espectacular playa en la costa noroccidental de la isla de Zante es la portada de muchas revistas de viajes a Grecia. Su geografía y su espectacularidad la hacen única y una de las mejores playas del Mediterráneo y del mundo. Si sumamos a eso el hecho de que no sea una playa accesible por tierra y que en su parte de arena tenga los restos de un antiguo barco, de donde ha adquirido su nombre, hacen de esta playa una de las más deseadas por todos los viajeros. Uno de esos lugares que hay que ver una vez en la vida.

El Partenón en la Acropolis (Atenas)

que-visitar-grecia-partenon-acropolisConstruido en lo más alto de la Acrópolis, el Partenón es el monumento que mejor define la gloria de la antigua Grecia. Se terminó de construir en el 438 a.C. y sus líneas se modificaron para contrarrestar una ilusión óptica. La base se curva ligeramente hacia arriba en los extremos, y las columnas son más estrechas por la parte de arriba, consiguiendo un efecto de rectitud. Por encima de las columnas están los restos de un friso dórico, destruido en parte por el bombardeo veneciano. Las piezas mejor conservadas son los polémicos mármoles del Partenón, que lord Thomas Elgin se llevó a Inglaterra en 1801. El Partenón dedicado a Atenea, contenía una estatua de la diosa de oro y marfil de 11 m de alto, realizada por Fidias en el año 438 a.C. (actualmente solo se conserva la base de la estatua). Uno de los lugares sin duda que hay que visitar en nuestro viaje a Grecia.

Ciudad de Hidra

que-ver-en-grecia-hidraLa preciosa ciudad portuaria de Hidra es una mezcla de edificios elegantes y lugares de interés histórico, revestida de un halo de moda y celebridad que atrae a muchos. Pintadas de color pastel y con techos rojizos, las casas de la ciudad de Hidra forman un bonito anfiteatro detrás de la zona portuaria, donde el muelle empedrado se halla casi siempre repleto de personas, mulas y burros. Las mulas y los burros son el principal medio de transporte. Detrás del puerto, las empinadas escalinatas y las callecitas empedradas conducen al visitante hasta las laderas de la antigua Hidra. El paseo marítimo y las calles hacia el interior están atestados de cafés, tiendas de artesanía y de recuerdos.

Ciudad de Mykonos

que-ver-en-grecia-mykonosHora (llamada también Mykonos), la capital portuaria de la isla, es un amasijo de estrechos callejones que serpentean entre las casas de muros de piedra encalados. En el corazón del barrio de la Pequeña Venecia, las diminutas iglesias acicaladas con flores se alternan con boutiques a la moda, y en cada rincón brotan las buganvillas. Perderse es algo que resulta casi inevitable. Al principio resulta divertido aunque pronto se hace incómodo, y la multitud de visitantes igual de desorientados y los impacientes empujones de los más veteranos no hacen sino empeorar el problema. La iglesia más famosa de Mykonos es Panagia Paraportiani y se trata de un pequeño y tosco edificio de roca que hay un poco más allá del muelle de los ferries a Delos, comprende cuatro capillitas en la planta baja y otra a la que se llega subiendo una escalera exterior.

Ciudad de Rodas

que-ver-en-grecia-rodasEn el corazón de la ciudad de Rodas está el casco antiguo, rodeado por robustas murallas y trazado por sinuosos pasajes y callecitas. En un paseo por este laberinto de callejas salen al paso plazas tranquilas, niños jugando, tabernas recónditas y ejemplos impresionantes de arquitectura. Si se visita a primera hora de la mañana o al atardecer se puede ver el sol reflejado en la mampostería, además de evitar la multitud. La ciudad nueva se encuentra al norte, hay unas cuantas manzanas dominadas por el turismo organizado, pero más allá se extienden barrios más agradables, con elegantes cafés, tiendas de grandes marcas, buenos restaurantes y diversos puntos de interés. Aquí está también la mejor playa de la ciudad. Uno de los lugares que sin duda hay que ver en nuestra visita a islas Griegas.

Monasterio Hozoviotissis (Amorgos)

que-ver-en-grecia-amorgosEl luminoso monasterio de Moni Hozoviotissis es un edificio de un blanco cegador, incrustado en las alturas de un impresionante acantilado sobre el mar. Es la construcción emblemática de la isla de Amorgos. Está en la abrupta costa de levante, más abajo de Hora. En el monasterio hay un icono milagroso que se encontró en las aguas del mar que baña los pies del acantilado. Todavía hay algunos monjes viviendo en él y esporádicamente permiten una corta visita.

Meteora

Meteora, (literalmente en griego “suspendido en el aire”) es uno de los mayores y más importantes complejos de Monasterios griegos ortodoxos en Grecia y Europa. En una región donde se alzaban cimas de roca casi inaccesibles, los monjes se establecieron en estas “columnas hacia el que-ver-en-grecia-meteoracielo” desde el s. XI en adelante. Veinticuatro de estos monasterios fueron construidos, a pesar de las increíbles dificultades, en los tiempos del gran resurgimiento del eremitismo y su idea de vivir como ermitaños en el s. XV. Los seis monasterios que quedan están construidos en pilares de roca de piedra natural, al noreste del extremo de la Planicie de Thessaly al lado del río Pineios y las Montañas Pindus, en el centro de Grecia. El pueblo más cercano es Kalambaka. El complejo de Meteora está incluido dentro del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 1988.

Estudios sugieren que las cimas de estas montañas fueron formadas hace unos 60 millones de años atrás durante el periodo del Paleogene. El paso del tiempo y los terremotos hicieron el resto en la forma que ofrecen hoy en día. Otro de esos lugares que no debemos perdernos en nuestra visita a Grecia.

Relax en Paxos

que-visitar-grecia-paxosNo hay que dejarse engañar por el diminuto tamaño de esta maravillosa isla, con sus 10 km de largo y 4 km de ancho: a pesar de ser la más pequeña de las Jónicas, Paxos esconde grandes experiencias y una reputación que es sinónimo de serenidad y encanto. Tiene tres pueblos típicos con unos puertos dignos de una postal: Gaios, Loggos y Lakka. Los tres presumen de bonitos muelles y edificios de estilo veneciano en tonos rosa con verdes colinas como telón de fondo. Los dispersos pueblos del interior están rodeados por centenarias plantaciones de olivos, separadas por torcidos muros de piedra, con antiguos molinos de viento y almazaras. En la costa occidental, de más difícil acceso, el mar rompe contra los acantilados de piedra caliza de cientos de metros de altura y pone al descubierto numerosas cuevas y calas magníficas. Los antiguos caminos de herradura son una delicia para el caminante.

Ciudad de Santorini (Fira)

que-visitar-grecia-santoriniAunque Grecia siempre ha sido una tierra azotada por las erupciones volcánicas y, aunque siempre han sido de poca importancia, las de Santorini escaparon a esa norma. Aquí siempre fueron tan violentas que alteraron varia veces la morfología de la isla.

Ni el agobio de las masas de visitantes es capaz de alterar el impacto del magnífico paisaje de Fira. La vista desde el borde de la caldera sobre las peñas multicolores es asombrosa. Apreciarlo en su justa medida requiere llegar con un barco lento, para poder contemplarlo desde cubierta lentamente. Por la noche se convierte en una cascada inmovilizada de luces que eclipsan los destellos de las joyas expuestas en los escaparates de las tiendas, a espaldas del observador. Lugar de visita obligada en nuestro periplo por Grecia.